Y ahí me quede, toda la mañana observando mi vestido, y pensaba lo lindo que seria si mi mamá me pudiera ver entrar con el, o que me ayudara a maquillarme, no es que mi suegra era mala, pero habría preferido que mi mamá este conmigo. Llegando el medio dia comenzó el revuelo, todo el mundo de lado a lado, que detalle de aquí, que detalle de acá, era un sufrimiento, cosas que se rompían, había que estar a las 6 en el mar. Tenia el casamiento mas soñado del mundo, a orillas del mediterráneo con un hermoso hombre que me amaba con locura, y no era feliz, sentía que me faltaba algo.
En la fiesta habían muchísimos invitados agradables, simpáticos y felices, menos yo, que al 95% de ellos ni los conocía, estar en otro país duele cuando sos la nueva.
Y así comenzó esa pesadilla. Hoy estamos en el mejor momento de nuestro matrimonio, llevamos dos años y medio sin vernos, y tres años cumplimos hoy de casados.